LAS
OLAS de ese día de La Vaca Gigante
La XI edición
de La Vaca Gigante se celebró el lunes 25 de febrero, en Las Canteras de Cueto de
Santander.
Es un evento
de surf de olas grandes organizado por el club deportivo OsessionA2.
Hoy La Vaca
Gigante junto con la Punta Galea del País Vasco y el Illa Pancha Challenge, son
las únicas competiciones de surf extremo que tiene lugar en España y son pruebas
relevantes de olas gigantes en Europa.
Los
participantes son seleccionados por invitación directa por la Organización.
Lo que hace
realmente especial a La Vaca son las característica de la ola: cuando se dan
las condiciones meteorológicas adecuadas, pueden elevarse hasta 6 u 8 metros y a
veces algunas olas alcanza hasta los 10 m.
A veces para
celebrar esta prueba se establece un periodo de espera -desde octubre a marzo-
y se convoca con una semana de antelación, cuando el pronóstico de oleaje y
viento es favorable.
Este año, la
convocatoria y el anuncio se realizó unos días antes.
Por la mañana
pronto me desplaze al aparcamiento de la Maruca para encontrarme con mi amigo
Fernando San Miguel y nada más llegar la situación poco podíamos pensar que se
iba a celebrar un campeonato de olas grandes.
Al llegar al
lugar de la competición, vimos que las olas iban cogiendo fuerza y que podríamos
ver un gran espectáculo.
Este año la
Organización había cambiado el formato de la competición. Primero salían al
agua los surfistas nacionales -once- para conseguir las seis plazas para la final
del Campeonato de España de olas grandes y después los surfistas extranjeros,
divididos en tres grupos para conformar entre los seis mejores una final
propia.
Los tres
mejores de ambos grupos se jugarían la final del día, el título de La Vaca
Gigante.
Los
participantes nacionales fueron: el vasco Indar Unanue, vencedor del anterior
año; el balear Joan Mercadal; el cántabro Jorge Martinez; el andaluz Miguel
Castrillón y el canario Manuel Lezcano, en la primera tanda.
En la
segunda tanda: los cántabros Nicolás Garcia, Juan Merodio y Sergio Garcia; los
vascos Xabi López y Eneko Merino y la canaria Laura Coviella.
Tras los
surfistas nacionales empezaron los extranjeros. dieciséis, divididos en tres
series:
Los franceses
Pierre Rollet y Maud Le Car; el italiano Pete Luigi; la estadounidense Katie
McConnell y el brasileño Kalani Latanzi.
Luego serian
los peruanos Ricardo Cruzado y Joaquín del Castillo; otros dos franceses: Diego
Torre y Roseyco y un brasileño, Pedro Calado.
La última
serie de los extranjeros, lo formaron: los galos Pilou Ducalime, Nathan Buanic
y Kyllian Guerin; la estadounidense Shannon Marie Quirk; el portugués Tomás
Lacerda y el australiano James Carew.
En el lugar
de la competición el poco sur hacia
levantar las olas, pero ya a mediodía cambio el viento de oeste y las olas al
venir de mar a tierra, las rompía.
Ello
dificultó bastante y más aún cuando el mar había ganado en intensidad y
complicaba para los surfistas coger buenas olas.
Ya en la
pleamar las olas eran muy grandes y se vieron obligados a desplazarse hacia
parte derecha del principal punto en que se acumulaban los espectadores.
A partir de
las tres de la tarde, ya se contaba que no había nada más que hacer y dar
terminado la competición
Al final
tuvo que ser Manuel Lezcano quien con una puntuación de 20.67 se proclamaría
campeón de España de olas grandes, segundo Xabi López, con 15.47 y bronce,
Eneko Merino.
Al final
cuando llegaba la participación de los extranjeros, se decidió suspender la
competición, porque ya no se reunía condiciones necesarias para competir.
Como vengo haciéndolo
todos los años, asisto a esta importante prueba para disfrutarla como un
espectador más y como objetivo hacer un buen reportaje fotográfico.
Tuve suerte estando
presente en las primeras pruebas, donde contemplen un fuerte mar con olas espectaculares
y en un día bonito.
Al mediodía
me retire, porque ya había completado el reportaje.
LA
COMPETICION
El
día 21, se celebró la X edición de la Vaca Gigante, en el lugar conocido de La Cantera.
El
ganador de esta competición, fue el vasco Indar Unanue, seguido de Nano Riego,
ganador de la anterior edición y el tercero que termino en el podio, fue el
cántabro Nico García.
La
final la disputaron Indar Unanue, Nano Riego, Nicolás, un cántabro que en la
fase de clasificación rompió la tabla al caerse literalmente de un monstruo de
seis metros.
Más
el otro cántabro, Jesus Merodio, el francés
Pierre Rollet y el californiano Nic Lamb.
Otros
surfistas que compitieron fueron Oscar Gómez Ivars; Sannon Mary Click; el
peruano Ricardo Cruzado; el balear Juan Mercader y Asier Puntiverio. Llegaron a
competir 23 riders.
En
un día espléndido y con una mar que preveía olas grandes según se acercaba el mediodía
y el espectáculo empezó a crecer ya metidos en la final.
Este
importante evento que actualmente está considerado como uno de los lugares privilegiado
dentro del panorama internacional de grandes olas.
Por
encima y todos lo da como hecho, son los Gigantes de Nazaré y el Buey de Chile.
En
la final las olas rompieron desordenadas y con mucha espuma lo que dificultaba
a los surfistas para cabalgar en la cresta de alguna ola.
La
organización fue perfecta, más bien un éxito y por destacar que al final se
organizó una recogida de residuos, con premios para los más avezados con la
intención de recoger y mantener limpio un escenario natural y privilegiado como
el que ese día albergó esta competición deportiva.
Coincidiendo
con un día laborable, se reunión un gran gentío de público que como todos los
años disfrutan de un maravilloso espectáculo.
Para
mí es el día que acudo a esta cita, ya son muchos los años que vengo haciéndolo,
no me lo pierdo, para hacer mis fotos y competir con los grandes fotógrafos y
aficionados que con sus cámaras y trípodes se colocan por todo el recinto.
Este
año, he observado varios detalles, uno fue la tabla partida por el medio por
una ola, como una de las moto que perdió el control y fue despedida contra las
rocas, con la suerte de que el motorista fue sacado del agua sin problemas.
El 23 de
marzo, se celebró la IX edición de la Vaca Gigante en las Canteras de Cueto.
Fue
inesperado este acontecimiento, que un día antes tomaron la decisión de aprovechar el momento
preciso que la mar ofrece para un evento de estas circunstancias.
Las previsiones
eran buenas, apuntaban a unas condiciones perfectas para poder elegir el día y
la hora de las 14:00 h. cuando la marea y la naturaleza del mar cumpliese con
los pronósticos.
Yo vengo
asistiendo todos los años y este, le consideraba perdido dado las fechas y que
no llegaba el momento, pero inesperadamente me llegó la noticia de un día para
otro.
La cita
arrancó con la fases previas con siete participantes en la primera tanda y
seguida de tres mangas de seis riders cada una.
Este año se
ha podido ver a un rider local quedar campeón, dando un gran espectáculo sobre
la tabla, gracias a su conocimiento de la ola y en una final con olas de más de
seis metros.
La Vaca
Gigante ya se ha convertido en unos de los campeonatos de olas gigantes más
importantes de España.
Un viento de
suroeste, que al principio ropia mucho más de cerca de la orilla, con la
consiguiente peligrosidad que eso implicaba y cuyas olas alcanzaba algo más de
los cuatro metros.
Luego la mar
cambió bruscamente y los surfistas tardaron en crestear las olas, no
encontraban el lugar ni el modo de subirse a ellas.
Al final la
mar se animó y aparecieron olas de más de cinco metros, para disfrutar tanto
los surfistas como los espectadores.
En la
tercera y última manga, justo cuando el suroeste le dio testigo al viento
gallego, más incómodo, frio y molesto para los competidores, redujo las
posibilidades a los surfistas y más aún cuando las olas se acercaban a la playa
y con ello el peligro.
En la manga
final, cuando las olas acompañaron, al estar la mar con la pleamar casi al
límite, la mar ofrecería lo mejor de la tarde y la verdadera Vaca Gigante
apareció más que nunca cuando el campeonato se terminaba, con la victoria del
surfista cántabro Nano Riego.
Ya son
muchos los años, que asisto a este evento deportivo, para disfrutar del entorno
como es la Cantera de Cueto, lugar privilegiado para contemplar grandes olas.
Pero el
objetivo principal, era poder hacer esas fotos tan espectaculares de los
surfistas con las olas.
No es fácil,
por los inconvenientes que existe, hay que reconocer que se necesita objetivos
largos, más bien, larguísimos, al menos de 1.000 mm., o mejor como ese
fotógrafo que lo hace a unos metros de los surfistas debajo de la ola, me
supongo que utilizaría un objetivo corto, con 14-24 mm. suficiente.