Este 3 de
marzo, volví nuevamente al Parque de Cabárceno, para conseguir nuevas fotos de
la cría del hipopótamo.
Sabemos que
son difíciles, pues se encuentra a gran distancia, pero debemos intentarlo.
Cuando abre
la taquilla, lo primero que hago es visitar los leones, que es el momento que
les sacan de su hábitat y podemos verles cerca.
Luego estuve
en el lago Sexta localizando a la cría y hacerla unas cuantas fotos.
En el
recorrido de los recintos, pare en donde los watusi y me encontré con la cría
nacida hace unos cinco años..
En donde los
rinocerontes también estuve para hacerles unas fotos y preguntar si hay alguna
novedad, de momento nada.
Cerca de
estos, se encuentra el GAUR, animal que vino hace unos años y que ahora le han
traslado a este recinto.
Este animal
bóvido asiático conocido por su gran tamaño y fuerza, donde habita en zonas
boscosas de Asia y formando grupos principalmente por hembras y crías.
Las manadas
están lideradas por una hembra adulta y los machos suelen ser solitarios.
Aunque es un
animal grande y pesado, sorprende por su agilidad y pueden subir terrenos
montañosos con gran facilidad.
Este animal,
a pesar de su poderío, se enfrenta graves amenazas que ponen en peligro su
supervivencia.
El declive
de su población se debe a tres factores principales; la pérdida de su hábitat
por la tala de árboles, la caza ilegal y las enfermedades transmitidas por el
ganado doméstico.
Fue en el
2017 cuando llegaron cinco ejemplares al Parque de Cabárceno, que junto con la
hembra que vivía ya en el parque.
Estos nuevos
bóvidos llegaron desde el zoo de Nesles, en Francia.
Este
herbívoro puede llegar a los 800 kg. de peso, es una especie animal muy
valiosa, ya que están en serio peligro de extinción y muy delicada en cuanto a
su cuidado.
El Gaur es
muy llamativo y vistoso para visitarle.









