24 de noviembre de 2017

CEMENTERIO DE CIRIEGO de Santander (I)

















El 23 de noviembre, he visitado el Cementerio de Ciriego, para hacer algunas fotografías de las obras de arte que contiene este cementerio, con la máxima discreción y respecto al lugar.

El Cementerio de Ciriego, es uno de los más bonitos de España, vistas espectaculares al mar y cuenta con multitud de curiosidades a lo largo de sus 180.000 m2.

El Cementerio fue proyectado por el arquitecto municipal don Casimiro Pérez de la Riva en 1881, e inaugurado tras distintos avatares, el 3 de septiembre de 1893, tras las supervisión del nuevo arquitecto municipal don Joaquin Ruiz Sierra.

La necrópolis presenta planta de cruz en su parte central, organizando el espacio funerario con un entramado de calles y entrecalles que forman diversas manzanas, en cuyo interior se delimita el terreno de cada propietario.

En el cementerio trabajaron los arquitectos, maestros de obras y marmolistas más afamados de la región tales como Valentín Ramón Casalís, Emilio de la Torriente, Miguel Doncel, Manuel Casuso Hoyo, Alfredo de la Escalera, o Javier González de Riancho. Se creó un conjunto que De la Riva consideraba "un precioso museo de monumentos históricos y artísticos".

Todo el conjunto de valor arquitectónico y artístico que se ha conservado, más una serie de mausoleos y panteones pertenecientes a familias santanderinas de magnifica factura y algunos diseñados por arquitectos de prestigio, que presentan un estado de conservación satisfactorio, están incluidos en la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria de 1988.


Es fácil contemplar su arte en detenerse en algunos panteones sobresalientes como los de Arechavala, Cué, Cué Fernández, Fernández Bravo, Paro de Santayana, Hedilla, Garcia Quintanilla, González Torre, Haro, Junco, Marín Garcia, Martinez de las Heras, Meana, Victimas del Machichaco, Prieto Lavín...








17 de noviembre de 2017

10 de noviembre de 2017

LAS CERVALIZAS 26 octubre 2017
























El día 26 de octubre, me fui con mi amigo Felipe Villazán, a visitar Las Cervalizas.

Se encuentra en Campoo, concretamente cerca del pueblecito de Riaño.

Es un lugar bonito de naturaleza.

La senda comienza desde una portilla y está señalada como PR S83 Cervalizas.

Desde este punto inicié andando el recorrido paralelo al río Híjar y por el sendero que discurre en cortado bajo escarpados de roca y cagigas centenarias. 

Pronto empecé a observar los bosques frondosos (hayedos, robledal, sorprendente fresneda, cercos de serbal y zonas húmedas de abedul) y el serpentear del Hijar por el fondo del barranco.

Tras recorrer unos kilómetros, llegué a la presa eléctrica, la Central de Zamuñon, que rompe la línea natural del río.

A lo largo de la bajada al Hijar, por una zona en la que se abre el barranco, el sendero gira totalmente en dirección oeste a este y seguí por un tramo corto pegado a la orilla, en la que el sendero es muy cerrado entre avellanos, hayedos, robles, acebales, fresno, servales y abedules.

Llegué pronto al puente Dé, un enclave conocido y emblemático en el Alto Hijar, una enorme piedra desprendida de los roquedales de la margen izquierda formó un magnífico puente natural hace cientos de años.

Al regreso lo hago por el mismo camino al punto de partida, para encontrarme con mi amigo, que se encuentra fotografiando y entretenido con su trípode.

Este enclave es un lugar privilegiado del Alto Hijar.

Paisaje deslumbrante de perfiles virginales y de gran riqueza forestal y faunística.

Esperábamos encontrarnos con un paisaje "otoñal", pero no fue así, la época de sequía que venimos padeciendo repercute en el paisaje.

No por eso, hemos aprovechado en fotografiar algunos "rincones" donde los colores destacan sobre todo.


Hemos terminado en el restaurante La Casuca de Riaño, para picotear algo y nos han servido con una tabla de queso fantástica.