21 de julio de 2016

BAÑOS DE OLA 2016 (I)







compañía WM ARTS









Trajes de ëpoca










El 13 julio, dio comienzo la fiesta de los Baños de Ola, en el Sardinero, con mucha música.

Esta fiesta llega a los XXI ediciones y en esta ocasión, rinde homenaje al Casino, dedicado al centenario del edificio.

Fiesta declarada de Interés Turístico Regional y siempre en el Sardinero, primero recuerdo, que se instalaba junto al Hotel Sardinero y terraza del Rhin, en estos últimos años, se desplazó de lugar, a los jardines de Píquio.

Este año, como novedad, empezaron con un espectáculo musical homenaje a los años veinte a cargo de la compañía WM ARTS, en el que predominó la percusión y el jazz. Destacada actuación de este grupo.

También, han participado como viene haciéndolo desde principio que comenzaron los Baños de Ola, el grupo de la compañía Escena Miriñaque. Simpáticos y jóvenes artistas.

Y los que no faltan nunca, mis amigos los de La Tierruca, con sus trajes de época. Enhorabuena a Maria José quien dirige este grupo y que este año han tenido nuevas incorporaciones.

He acudido a la inauguración de esta fiesta, para conseguir el reportaje fotográfico de este año, que ya son 21 en los que he estado presente.

La festividad "Baños de Ola" se inició para conmemorar la publicación, en 1847, del primer anuncio en la prensa de las playas de El Sardinero, que ya por entonces era zona balnearia marina de cierto prestigio entre los castellanos y después se generalizó como zona de recreo por las clases más poderosas del país, siguiendo a los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, sus hijos y sus respectivas familias reales, españolas y británica.

Los Reyes, con su veraneo en el Palacio de la Magdalena entre 1913 a 1930, atrajeron a toda la clase política y social del país para realizar sus actividades balnearias como recomendación médica y como forma de estar presente en la ciudad en la que estaba el poder.

Con el paso de los años, El Sardinero se convirtió en el centro neurálgico del turismo del norte de España mientras que, a la vez, la prensa continuaba publicando las capacidades terapéuticas que producían estos baños en el mar.