7 de junio de 2016

PARQUE DE LA NATURALEZA DE CABARCENO (II)





En la visita del 27 de mayo, al Parque de Cabárceno,  también aprovechamos en localizar otras especies de animales, más bien, invertebrados o insectos, para utilizar el "macro".

























4 de junio de 2016

PARQUE DE LA NATURALEZA DE CABARCENO












El 27 de mayo, nos acercamos al Parque de Cabárceno, para visitarle y seguir con la costumbre una o dos veces al mes.

Como viene siendo hasta la fecha, la Dirección del Parque, no tiene la gentileza de dar las últimas noticias que se van  produciendo en su interior; Como ha sido el caso de contar con algún nuevo inquilino, para poder darle la bienvenida.

Por eso, nosotros lo primero que hacemos al entrar es preguntar a las empleadas de la taquilla, qué novedades existen. Ellas, parece ser que tampoco están al corriente de lo que ocurre en el interior del Parque.

Pero al final de la visita y por casualidad, quedamos sorprendidos, que efectivamente, teníamos un recién nacido, un camello(a) de pocos días y con una lesión en la pata, la cual tenía vendada.





Por nuestra experiencia, sabemos que es muy difícil ver a ciertos animales, hay que tener suerte para obtener alguna buena fotografía de ellos o bien permanecer en su recinto todas las horas posibles, hasta que se consigue. Se dan estos  casos con los hipopótamos, el tigre, los leones, los linces y algunos más....

En estas fechas, el interior del Parque esta precioso, la primavera hace que el lugar sea maravilloso.



De los camélidos del Viejo Mundo, sólo esta especie, el Camello Bactriano, sobrevive actualmente en su estado natural.

Es uno de los mamíferos mejor adaptados a climas extremos. Soportan los cambios de temperatura tan extremos del desierto, que puede llegar a variar entre 60-70º en la misma región.

Su tupido manto de pelo les ayuda a pasar el invierno y al llegar la primavera mudan el pelo y todo ese manto se cae, dejando una capa de pelo muy corta que es muy cómoda para los calurosos veranos en el desierto.

Además están preparados para pasar varios días sin beber agua y, al encontrar alguna en las escasas charcas de agua, beben hasta 100 litros en 10 minutos.

En marzo del 2015, nació una nueva camella, la segunda que ve la luz en el parque y unas de las pocas nacidas en zoológicos, en su día tuvo gran trascendencia dado que se trata de una especie en grave peligro de extinción con apenas mil ejemplares en el mundo.

Este nuevo camello(a), se encuentra en perfecto estado de salud, únicamente una torcedura o pisotón le ha ocasionado la lesión en la pata, lo cual dificulta que pueda tenerse de pie. Están tratándolo y le han vendado.

Este nacimiento le da prestigio al parque, aumentando la especie, donde actualmente forma ya una manada de cinco ejemplares y los cinco son de la misma familia.

El macho adulto (Macandulio) y la hembra (Anastasia) y sus dos crías (Dakota y...)

Las camellas bactrianas paren una única cría tras una gestación de entre 12 y 14 meses. Son animales muy grandes. Los machos miden más de dos metros y llegan a pesar casi una tonelada. La esperanza de vida de la especie es de más de 50 años y se alimentan exclusivamente de hierbas y brotes de arbustos.

Se trata de animales bastante pacíficos y muy llamativos, por lo característico de sus dos jorobas, distinguiéndose así de los dromedarios que solo tiene una.









28 de mayo de 2016

SECUOYAS del MONTE CABEZON












El día 17 de mayo, nos fuimos nada menos que cinco fotógrafos a realizar un reportaje de las conocidas secuoyas de Cabezón de la Sal.

Algunos ya conocían este entorno, otros como yo, no. Por eso tenía interés de verlos.


"En este monte de Cabezón, con apenas 2,5 ha. y cerca de 850 secuoyas costeras (sequoia sempervirens) forma la masa forestal más extensa de esta especie en Europa. Su altura oscila entre 40 y 50 m. y su perímetro normal ronda 2 m. La densidad y el gran desarrollo de las secuoyas impiden la presencia de sotobosque bajo su sombra, por lo que únicamente encontramos dispersos por la masa 25 pinos de Monterrey y algún  eucalipto blanco plantados en la misma época, así como algunos pies menores de otras especies en la periferia.

Estas cupresáceas son los árboles más altos del mundo. Durante la era de los dinosaurios se extendían por todo el hemisferio norte. Los cambios climáticos y topográficos las confinaron a las montañas costeras de California y Oregón, donde el clima templado y húmedo con nieblas frecuentas reúne las condiciones óptimas para ellas.  Además de su altura, destaca el grosor de su corteza, hasta 30 cm. y su capacidad para rebrotar de raíz, poco habitual en las coníferas.

De su majestuosidad ya hacían referencia los españoles que exploraron la zona en el siglo XVIII. Este es el origen, por ejemplo del asentamiento de Palo Alto en California, que utilizaban para guiarse en sus navegaciones. También lo llamaban palo colorado, por su madera, equivalente a nombre en inglés, redwood.

Tras la anexión de California a EEUU y el estallido de la fiebre del oro en 1848, se multiplicó la población y se talaron masivamente estos bosques. Se dice que San Francisco se construyó con su madera. Así se perdió el 95% de los 8.000 km. que ocupaban. En la actualidad la mayor parte están protegidos.

Aunque se sabe que los botánicos de la expedición científica de Malaspina y Bustamante de 1789 ya tomaron muestras, se suele atribuir a los británicos su introducción en Europa en 1843 como ornamental.

La secuoya es habitual en parques y jardines de Cantabria,  Cuatro están catalogadas como singulares. También se puede encontrar la secuoya gigante o árbol del mamut.

La secuoya costera puede crecer hasta 1,8 m. los primeros años. Después ralentiza el desarrollo hasta hacerse casi imperceptible en su madurez.

En el monte Cabezón se plantaron en la década de 1940 y setenta años después rozan los 50m. de altura. Fuera de su área natural, sólo es comparable el bosque de Whakawarega en Nueva Zelanda. Plantado en 1901, sus secuoyas de más de 60m. se han convertido en un reclamo turístico.

En los secuoyales primigenios de California, es frecuente encontrar pies de hasta 2000 años que superan los cien metros.


El más alto, con sus 115,6m. Hiperión: "el que camina en las alturas", descubierto en 2006 en el Parque Nacional Redwood, es el árbol más alto conocido. Su ubicación es secreta, para evitar la presión turística, puesto que son vulnerables a la compactación del suelo.

La secuoya gigante /Sequoladendron giganteum) General Sherman con sus 1489 m3 de madera es el árbol más voluminoso conocido. Se encuentra en el Parque Nacional de las Secuoyas, en California.

En el C.C. Matilde de la Torre de Cabezón de la Sal se pueden contemplar dos secuoyas gigantes catalogadas."


Tras esta visita a este parque natural, nos acercamos a otro, el de Ucieda, para terminar con el reportaje dedicado a bosques.

En este bonito paraje, le hemos dedicado especialmente a la "macrofotografía".













22 de mayo de 2016

Ruta invernal al collado HORCADOS ROJOS



Naranjo de Bulnes














Tras un descanso sin actividad en la montaña, me hacía ilusión volver a ella, la cual es una de mis aficiones.

Este 22 de mayo, me habían invitado mis amigos Alejandro y Babi, para acompañarles a hacer una ruta por los Picos de Europa.

Decidimos ir a Fuente Dé para subir en el teleférico y desde allí arriba ver hasta donde podíamos llegar.

Salimos pronto de Santander y como siempre con parada para desayunar, elegimos Unquera en Casa Canal, un sitio bien conocido ,donde siempre nos atienden de maravilla, además de tener las mejores corbatas de Unquera.

Pronto llegamos a Fuente Dé y rápidamente nos situamos en la cola del teleférico, suerte que pudimos estar de los primeros. 

Esperando para subir en la cabina, nos informaron que nos íbamos a encontrar con mucha nieve y que entre las dos y las cuatro, se anunciaba una fuerte tormenta.

Subimos en el primer viaje del teleférico y empezamos a andar lo más pronto posible, pues veíamos que el tiempo no era bueno y que iban a tener razón.

La parte superior del cable, tiene una altitud de 1.850 m.

Iniciamos la ruta por la pista del recorrido PR-PNPE.23/24 hasta la Horcadina de Covarrobres. En este punto hay una bifurcación, a la derecha se dirige hacia Aliva (PR24) y nosotros nos desvíamos a la izquierda siguiendo el PRPNPE.23, dejando los lagos de Llorosa.

Pronto llegamos cerca de la Vueltona y desde este punto, decidimos ponernos los "crampones", pues aunque la nieve estaba blanda, que mejor era asegurarnos bien y evitar cualquier problema.

Empezamos ascendiendo por unas auténticas palas de nieve y con gran desnivel, hasta llegar a la parte alta, más bien en la bifurcación que se desvía a Peña Vieja.

Nosotros intentamos no bajar al hoyo y sin perder altura, nos fuimos acercando a otra bifurcación (2.270 m.) (con la nieve ni se identificaban estos puntos), a la izquierda se asciende en poco tiempo al refugio de Cabaña Verónica, y girando a la derecha nos guía hasta el collado de Horcados Rojos, nuestro objetivo.

Estos pocos metros, se nos hacen costosos, por la nieve y fuerte pendiente.

Llegar nos ha ocasionado una gran alegría, era la meta que nos habíamos fijado.

Este collado se encuentra a 2.345 m. es un fantástico mirador para contemplar el mítico Naranjo de Bulnes.

Sitio que aprovechamos para hacernos las fotos de recuerdo y poder descansar preparándonos para el descenso.

Decidimos descender hasta el hoyo, buena idea de mi amigo Babi y pronto volvimos a encontrarnos con las huellas marcadas de la subida.

Cuando llegamos a la Vueltona, pudimos ver como la tormenta se iba acercando, con grandes nubarrones y un cielo totalmente encapotado. A las tres, se cumplió con el pronóstico anunciado.

No fue para tanto, unos minutos solo, lo que sirvió para que mis amigos recordasen que llevaban "capelinas".

De regreso a Santander, parada en Potes, para tomar unas cervezas y algún que otro tentempié.

Fue en el Bodegón, sitio conocido ,donde nos atendieron excelentemente, con  queso, chorizo y cecina de alta calidad.

Para mí ha sido un bonito día, he disfrutado mucho de la ruta elegida y en la compañía de mis amigos.

Debemos decir, que esta ruta considerada rápida y fácil, en verano; no tanto en invierno, cuando  es mucha la nieve acumulada y entonces se deben tomar precauciones y por supuesto, como buena medida de seguridad,  utilizar los crampones.







Alejandro Cobo



Babi





15 de mayo de 2016

LA COSTA QUEBRADA La Arnía-Portio (II)














Nuevas imágenes de la Costa Quebrada, continuamos visitándola para conseguir sus mejores fotos, en esta ocasión, con mejor luz y nubes incorporadas.