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personajes
21 de enero de 2017
14 de enero de 2017
LA VIJANERA 2017 (I)
Los
zarramacos
El
8 de enero de 2017, se celebró la Vijanera en la localidad de Silió
(Cantabria).
Este
año en el que la mirada de expertos internacionales estaban puestas en la
Vijanera, camino de su declaración como Patrimonio de la Humanidad y Bien de
Interés Cultural, la ancestral mascarada de Silió (Molledo) se superó a sí
misma, rompiendo récords, con más personajes y visitantes que nunca, mientras
incorporaba a la jornada mujeres recreando la leyenda de los amoríos entre
zarramacos y pandereteras.
Desde
temprana y gélica hora miles de personas invadieron el pequeño pueblo para
disfrutar de la primera mascarada de invierno en Europa y una de las fiestas
cántabras de más repercusión en todo el mundo, como acreditaron las muchas
personas llegadas de fuera de las fronteras regionales y nacionales para poder
ver en directo una comitiva única en esta edición por su número y vistosidad.
La
organización ya lo había previsto. Un largo fin de semana, con margen por medio
tras las fiestas navideñas, y el buen tiempo auguraban una celebración
multitudinaria y eso fue lo que pasó. A ratos incluso resultó agobiante por la
cantidad de gente que atestaba las calles dejando poco margen a seguir la
comitiva.
Pero
prevenir antes que curar tuvo resultado en los más de diez terrenos habilitados
para poder aparcar cómodamente. Aunque así la cola a ambos márgenes de la
carretera desde la salida de Silió llegaba al pueblo de Molledo.
Nadie
se fue decepcionado, porque pudieron contemplar en vivo una Vijanera con más
participantes que nunca, cerca de 170, lo que permitió sacar más trajes,
algunos renovados, la mayoría espectaculares, con especial mención a los que
representaban la Naturaleza.
Una
edición especial que dio mayor protagonismo al futuro, a los muchos niños que
forman parte ya de la Asociación de Amigos de La Vijanera y que se entregaron
en cuerpo y alma sábado y domingo a una fiesta que se sigue agarrando a su
pasado ancestral para demostrar su inquebrantable tirón de futuro.
Especial
también la edición porque se alargó durante todo el día, con vijaneros por el
pueblo hasta la caída del sol a ritmo de cantos y pandereteras del valle,
unidas este año a la celebración con intención de quedarse para siempre.
Entre
los visitantes, habría que destacar una amplísima representación de los
responsables de las mejores mascaradas ibéricas, devotos del santuario que
escenifica cada enero una fiesta encumbrada a lo más alto en los últimos años
gracias a personas como César Rodriguez, uno de los exponentes de la
organización. Un eslabón más en la viaje apuesta por declarar esas
celebraciones como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Tocaban
las campanas a mediodía cuando gritos, cohetes y campanos anunciaron el
desenfreno que supone la Vijanera. Salida, por una parte de las antiguas
escuelas y, por otra, de lo alto de Santa Marina para confluir ambas comitivas
muy cerca de la Iglesia románica, principio y fin de la fiesta.
Este año poco se podía hacer para seguir el desfile ante la cantidad de gente que
llenaba las rutas que tomaban los vijaneros. En la raya, dos veces pidieron
guerra para, a la tercera, declarar la paz con el recuerdo del encuentro antaño
con otras comitivas.
Sorteando
calles estrechas y gente cuerpo a cuerpo con los vijaneros, el grupo fue
mostrando su particular singularidad: el amo, los traperos, la pepona, la
madama o el mancebo, la gigante giralda, los danzarines, la preñá, la gorilona
o las gilonas, además, por supuesto, del oso y los zarramacos.
De
ahí regreso, paradas incluidas, a la campa donde se concentraron las miles de
personas que fueron fieles a la cita.
Coplas,
canciones y parto de un nuevo año hicieron regresar sobre los pasos a unos y
otros, protagonistas e invitados, hacia la iglesia, monumento a la divina
justicia que empujó a los guerreros del bien, los zarramacos, a acabar con el
oso, símbolo del mal.
(del
DM de fecha 9 enero 2017)
Otro año más, que acudo a esta fiesta de
La Vijanera y son muchos los que he
asistido.
Mi preocupación era el tiempo, se
anunciaban temperaturas bajísimas, pero al final no fue para tanto.
Llegue muy pronto, como aconsejaban para
aparcar el vehículo lo más cerca posible, del centro del pueblo. Siempre lo
hago en el mismo sitio.
Después me dirigí a tomar un cafetito bien
caliente en el único restaurante abierto a esas horas.
Como vengo haciéndolo otros años, subí al barrio de Santa Marina,
donde los organizadores y participantes se preparan y visten para iniciar la
comitiva.
Este año, no dejaban acercarse a las
casas y todos los que estuvimos arriba, no nos quedó más solución que esperar y
mientras tanto los organizadores y algunos familiares, tuvieron el detalle de
ofrecernos pinchos calientes mientras esperábamos.
A las once, iniciaron la bajada por el bosque los zarramacos , donde pude comprobar el gran gentío que ya estaba
esperando, hasta llegar al lugar de la campa, donde realizan el rito del oso y
puede verse la panorámica del pueblo
abajo.
Desde aquí, fui bajando entre la gente y
sin escapatoria posible, te llevaban al ritmo que marcaban los zarramacos,
hasta que me liberé casi al final del recorrido.
Hasta "la raya", lugar donde
dramatizan el rito pidiendo "guerra" o paz", era imposible andar
y siempre entre gente que iba y venía, demasiado para intentar hacer alguna
foto.
Al regreso, igual, hasta que los
zarramacos se desviaron hacia el puente y aquí, ya se pudieron hacer algunas
fotos más, hasta que terminé de seguirles.
Ha sido un bonito día, de autentico
maratón fotográfico.
Para conseguir fotos, hay que estar
preparado y tener algo de conocimiento de la fiesta ¡esto es muy importante!
Este año, me he encontrado con un fotógrafo
francés que había venido exclusivamente para hacer las fotos de la Vijanera, y
también con un profesional, que nos aconsejó cómo debíamos de situarnos durante
el recorrido para conseguir lo que él llamaba "una foto limpia".
Yo estaba de acuerdo con él, pero lo
veía imposible conseguir lo que pretendía, solamente hay que estar atentos y
bien preparado para correr por delante de la comitiva, con los zarramacos
corriendo.
A pesar de todo, espero que mis fotos
lleguen a gustar.
Estoy contento por haber sido uno de los
visitantes y de presentar mi voto para que sea declarada la fiesta como
Patrimonio de la Humanidad de Bien Cultural.
9 de enero de 2017
CABALGATA DE REYES 2017
La víspera de Reyes dio comienzo la
tradicional Cabalgata, a la que todos los años vengo asistiendo como "fotógrafo
acreditado".
Este año, han desfilado once carrozas y
unos cuatrocientos participantes.
La primera carroza se trataba de un
dragón con la mirada encendida y la lengua fuera, que como siempre fue la más
llamativa.
A continuación pasacalles de gigantes y
cabezudos, hombres zancudos, y grupos de jóvenes bailarines, acompañados por
los personajes de moda y con el hilo musical de las canciones que vuelven locos
a los críos.
Que si Patrulla Canina, que si Pikachu,
que si Angry Bird...todos bien caracterizados.
El personaje de Hulk, una pasada, con un
traje verde y acompañado por un grupo de patinadores soportando globos de
colores.
Después la carroza inspirada en Vaiana y
la de Mazinger Z.
No podía faltar, una representación del
Belén, con un numeroso grupo de pastores.
Y para dar más realismo, burros, ovejas y camellos, que se distraen en
el desfile.
Para terminar las carrozas de sus
Majestades los Reyes.
2 de enero de 2017
CALENDARIO 2016
Ya terminado el
2016, he confeccionado este calendario con imágenes seleccionadas del año
pasado y que no fueron publicadas en sus fechas.
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
22 de diciembre de 2016
LA VACA GIGANTE
la competición
las olas
La Vaca Gigante by Oakley vuelve a mugir más
fuente que nunca. El campeonato internacional del Surf de olas grandes, único a
nivel nacional junto con el de Punta Gales, se esperaba para darse la orden y
desde los acantilados del Bocal de Monte, se pueda oír mugir a La Vaca más XXL.
Serán 54 surfistas, olas de más de 6 metros y un
desafío extremo.
La Vaca Gigante, es un evento invitacional de surf
de olas grandes organizadas por el Club Deportivo Obsession A2 y que, hasta la
fecha, se ha venido realizando en los acantilados de El Bocal en las
inmediaciones de Santander.
Junto al Punta Gales Challenge. La Vaca Gigante by
Oakley es el único evento de surf extremo que tiene lugar en España,
traspasando fronteras en muy pocos años y siendo referencia internacional.
Algunas de las características del evento son, por
un lado, su carácter invitacional -el 95% de las plazas para desafiar a la ola
cántabra se otorgan por invitación directa del club organizador ObsessionA2 y
un 5% son adjudicadas, tras un corte de aquellos invitados que han solicitado
su plaza, a través de las redes sociales del evento- Otra de las
características reside en la ola, y es que se necesitarán las condiciones
meteorológicas perfectas para que la vaca cántabra muja con entre 6 y 8 metros
de altura.
La Vaca gigante By Oakley será desafiada por 54
elegidos. Los mejores especialistas de esta modalidad están deseosos por
recibir una de las invitaciones por el prestigio que ello conlleva.
Para que la modalidad de surf de olas grandes no
es apta para la mayoría de los surfistas, debido a sus características -la ola
de la Vaca Gigante debe de tener entre 6 y 7 metros para poder disputar la
prueba- el club ObsessionA2 ha recibido solicitudes de grandes figuras de Nueva
Zelanda, Estados Unidos, Francia, Portugal, Hawái, México e Irlanda.
Dentro del organigrama de participantes La Vaca
Gigante no se olvida de los cántabros y otorga un amplio número de invitaciones
para los deportistas locales, que además son grandes conocedores de las
condiciones de esta ola.
La
Vaca Gigante pasará de los 32 invitados de la pasada edición para desafiar el
mugido de la ola cántabra a contar con más de 59 competidores.
(lavacagigante.es)
Los 43 surfistas -riders en el argot deportivo- de
nueve países diferentes que se enfrentarán a este "sport" cántabro se
convertirán en los actores de una gran espectáculo. El mejor se llevará un
premio en metálico de l.250 euros y unos trofeos acordes a la denominación de
la cita. Un cencerro y una lechera de las que se utilizaban para el ordeño.
Todo muy vaquero para una competición que este año puede mugir más que nunca.
Porque las provisiones para la jornada del sábado con más que halagüeñas.
Las olas de cinco metros están garantizadas y es
muy probable que se alcancen o incluso se superen los siete metros, el reclamo
de la prueba.
La competición oficial comenzará a las 9,00 horas
con al disputa de la primera manga masculina. Cada deportista tendrá cuatro
intentos para conseguir la mayor puntuación. Tienen tiempo, 40 minutos para
descartar las olas menos propicias y elegir las que pueden dar el título. La
segunda manga, a partir de las 12,20 horas, será una imitación de la primera. A
partir de ahí, comenzará el trabajo del jurado. "Tendrán en cuenta
aspectos como la elección de la ola en función de su tamaño, la posición del
surfistas y el punto crítico donde coge la ola. Cuanto más en contrapico esté,
más arriesga en contrapico esté, más arriesga el deportista y más dificultades
hay de controlar la ola.
En esta ocasión, la organización ha decidido que
no haya fases eliminatorias ni final con los mejores clasificados. para decidir
el ganador se cogerán las cuatro mejores actuaciones de los deportistas. Así se
quiere aumentar la espectacularidad de la prueba "La estrategia es
diferente. Compiten contra la naturaleza y no contra los otros 40
participantes. Mucho más atractivo.
Rn el caso de las féminas, al ser muchas menos,
sólo habrá una entrada al agua durante 45 minutos, más tiempo al disfrutar de
una sola manga y puntuarán las dos mejores aproximaciones a la ola. Su turno
será partir de las 15,40 horas.
La leyenda sudafricana del surf Grant Twig Baker y
la gran figura australiana Jamie Mitchell parten como favoritos, al igual que
los experimentados Joao Macedo (Portugal), Ollie Oflaherti (Irlanda), Dylan
Cotton (USA) o Pilou Ducalme (Francia). El ganador de la pasada edición, el
canario Alex Zirke, vuelve a probar suerte.
Ha sido el 17 de diciembre, cuando se ha celebrado
en los acantilados de El Bocal, un gran espectáculo no sólo deportivo, también
escénico. Los 40 surfistas de nueve países distintos que se enfrentaron a esta
gran ola que se forma en este punto de Santander hacían de actores frente a uno
de los papeles más exigentes del año "La Vaca Gigante".
El temporal marítimo y el viento pusieron los
efectos especiales. Había hasta un graderío natural en la campa y las zonas
rocosas de este espacio limítrofe entre Monte y Cueto para que el público
pudiera disfrutar del evento.
Desde las 9,00 horas, cuando los primeros
"riders" se metieron en el agua por primera vez, los cerca de 8.000
espectadores que no faltaron a la cita con la prueba, una de las más
importantes de España en olas grandes, vivieron una auténtica exhibición en la
que el vizcaíno Natxo González fue el dominador y la francesa Justine Dupont se
impuso en femeninas.
Exhibición y espectáculo, porque las previsiones
que afirmaban que la borrasca del viernes se había retrasado y llegaría justa
para el evento, dieron en el clavo.
La organización prometía olas de entre cinco y
siete metros de altura, pero en el arranque de la competición se quedaron
pequeños. Con la marea alta, enfrentarse a los colosos de agua salada parecía
más cosas de temerarios que de valientes.
Hasta los más acostumbrados hablan de la dureza de
las condiciones y la complejidad para cabalgar sobre las olas mientras que se
ponían el neopreno. Sobre la tabla, comprobaban que no se equivocaban. Más
complicado incluso era entrar y salir de la mar. Imposible sin las motos acuáticas
de ObsessionA2, el club organizador del evento. "Sin duda, las más
complicada de los últimos años".
El ganador, el vasco Natxo González, llegó a
totalizar 36,1 puntos. La plata fuera para otro vasco, Indar Unanue (34,27),
que tuvo el triunfo en su mano hasta el final, mientras que el italiano
Alessandro Piu (27,6), acabó tercero.
El mejor cántabro en la general, con un cuarto
puesto, fue Juan Merodio (26,6).
Finalmente, con la ausencia de última hora de
algunos de los favoritos como el sudafricano Grant Twig Baker o el australiano
Jamie Mitchell, otros de los que aspiraban al título no tuvieron fortuna, Joao
Macedo (Portugal) fue noveno, Dylan Cotton (Estados Unidos), de décimo y el
irlandés Ollie Oflaherti acabó en el puesto 33.
En chicas, con sólo tres concursantes finalmente
la victoria fue para Dupont (17,67 puntos), seguida de la suancina Mirka
Martin. La portuguesa Joana Andrade tuvo menos suerte y no logró puntuar.
El público seguía la prueba a 500 metros desde
tierra, pero es en el mar donde las proporciones se vuelven extremas. Frente a
ellos, los surfistas tenían la difícil tarea de ganar una batalla a la
naturaleza, que se manifiesta en forma de columna de agua de la misma altura
que un edificio de tres plantas y varias toneladas de peso.
(Diario
Montañés)
La prueba se celebró el 17 de diciembre en los
acantilados de El Bocal.
En esta edición de la Vaca Gigante, que tanta
expectación había creado, en mi opinión personal, lo primero a pesar de la magnífica
organización y la propaganda anunciada, ha existido mucho menos espectadores
que el año pasado.
Segundo y lo más importante, las olas que hemos
presenciado, las mejores han sido las de las primeras horas, pero con neblina.
Después la fuerza de la mar fue calmándose, para
volver a mugir de nuevo y ya con una claridad magnifica.
Para mí, ha sido una nueva cita con la Vaca
Gigante, con el objetivo de obtener buenas fotos, a pesar de las dificultades
encontradas, poca nitidez al principio y estar situado a mucha distancia de la
ola, pude hacer algunas para recuerdo de esta competición.
Hasta el próximo año.
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