Durante este mes de agosto he empezado a
realizar fotografías en MACRO, una de mis aficiones favoritas en el amplio
mundo de la fotografía. Esta técnica resulta fascinante porque te permite
conseguir objetos o "bichos" que normalmente pasan desapercibidos a
simple vista.
Lo difícil de ello es localizar y acercarse a
pequeños insectos e invertebrados. Para lograrlo, es fundamental la paciencia y
planificar salidas a hábitats específicos, como zonas húmedas donde existan
charcas, abundante vegetación, plantas y flores, donde existan posibilidades de
encontrarlos.
La hora ideal sería madrugar, ya que la
frescura de la mañana los pequeños animales están menos activos y colaboran más
posando para la cámara.
La impresión que tengo que este año poco voy
a encontrar. He estado conversando con otros aficionados y me informan que
ellos tampoco han visto prácticamente nada por el momento. Parece que las
condiciones climáticas de este año han retrasado o disminuido su presencia en
sus entornos.
A pesar del panorama, todavía queda algún mes
más para seguir intentándolo y continuar practicando macro.
Espero tener más suerte en mis próximas
salidas, para capturar esas imágenes impactantes que tanto busco.








