Estas
imágenes corresponde a mi ciudad, con un cielo de nubes fantásticas, que invita
a fotografiarlas.
Estas
imágenes corresponde a mi ciudad, con un cielo de nubes fantásticas, que invita
a fotografiarlas.
Cualquier
mañana en el Sardinero nos puede ofrecer magnificas fotos, solamente hay que
estar allí para hacerlas.
Estas
las realice una mañana desde la Avenida de Manuel Garcia Lago, con el fondo del
palacio de la Magdalena y unas nubes espectaculares.
El día
4 de noviembre, inicie el primer temporal de olas en el Sardinero.
Fue
una mañana de fuerte viento acompañado de intensa lluvia y con una mar embravecida.
Aunque
es pronto, ya estaba esperando estos temporales para empezar a utilizar mi
cámara.
Lo
primero fue acercarme a la zona del Camello, para comprobar si era verdad lo
que se venía anunciando, olas de 5 m. y de 7 m. en alta mar.
No
fue lo esperado, las olas no llegaron a esta altura, pero si contemplar una mar
fuerte y mucho viento, lo que originaba algunas olas interesantes para la
fotografía.
Esto
acaba de empezar y nos quedará muchos días que espero sean espectaculares.
El
mismo día que estuve en la playa de la Arnia, aproveche para hacer unas fotos a
unos jóvenes que practicaban la escalada deportiva.
El
lugar se encuentra en una pared cerca de los conocidos Urros de Liencres, en
marea baja se puede uno ir hasta allí.
Al
no tener conocimiento de esta actividad deportiva, me he informado de que la
zona de escalada de la Arnia, se encuentra 2 sectores algo separados entre sí,
uno de escalada deportiva equipado con parabolt y químicos y donde existe unas
8 vías en roca caliza, con niveles de dificultad entre un V y un 6a+, a la
izquierda de este sector, un segundo de clásica sin spits de seguro, solo están
equipadas las reuniones intermedias, con 7 vías y grados de dificultad entre un
IV y un V+.
Es
una zona de escalada deportiva donde todas las vías están totalmente equipadas,
en las vías del medio hay restos de la antigua equipación por lo que hay que
tener precaución si se escala no usarlos.
Es
un lugar con un entorno singular, más bien espectacular y más aún viendo a
estos jóvenes escaladores colgados en la pared vertical, que con el permiso de
ellos, pude realizar unas cuantas fotos para mi archivo.
Después de
un tiempo he vuelto a visitar la playa de la Arnia en la Costa Quebrada.
acompañado de mi amigo Fernando Jorde, quien conoce muy bien este lugar.
Esta playa
se encuentra en la conocida Costa Quebrada, una de las joyas naturales que
existe en territorio nacional, por sus acantilados, calas y playas de arena
dorada.
Espectacular
costa, en sus ocho kilómetros de litoral, podemos contemplar todos los tipos de
morfologías erosivas y de depósito en las costas, como son las marismas y
playas, con los diversos acantilados, cabos, ensenadas, islotes, agujas, socavones,
bufones.....
Además de
sus valores geomorfológicos, los afloramientos costeros desvelan un rico
patrimonio estratigráfico y paleontológicos, que permite indagar en el origen y
los ambientes en los que se formaron los materiales que están siendo esculpidos
por el oleaje.
Elegí la
playa de la Arnía, porque es una mis debilidades para conseguir mis objetivos
fotográficos.
Es una playa
especial, más bien espectacular para la fotografía.
Para llegar
a ella, si es desde Santander, debemos dirigirnos a Soto de la Marina por la
A-231, una vez pasado esta localidad, nos encontraremos a la derecha con una
señalización que indica "Playa de la Arnia" y "Playa de
Covachos" y nos dirige directamente a estas playas y terminando en el
aparcamiento junto al Bar el Cazurro.
Ya en la
playa de la Arnia, quien no la conozco, le puede sorprender su entorno y la maravilla
de su paisaje, con pequeños islotes rocosos y la plataforma de abrasión rocosa
que ha sido erosionada con el paso de los años y las mareas.
Debemos
bajar hasta la propia playa, a la izquierda con una bajada dificultosa, nos
encontramos en marea baja con una plataforma de abrasión repleta de peñascos
afilados, enfrente se encuentra los islotes rocosos de los Urros de Liencres.
A la
derecha, podemos bajar a la playa, teniendo enfrente mismo el islote y la playa
de Covachos.
Es un lugar
muy fotográfico e incluso lo visitan fotógrafos profesionales de distintos países,
que vienen a conseguir un paisaje único y espectacular, a veces aparecen fotos
de este lugar en concursos internacionales.
Para mí, es
un sitio para disfrutar y hacer buenas fotos, como así ha sido.
Al final y
dando descanso a la cámara, con amigo nos tomamos unas magnificas cañas en el
bar Cazurro, parada obligada si se viene a este lugar costero.